De Lima a Limón

Crítica – cítrica


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LA TAQUERÍA DEL ALAMILLO…en busca del #MMM (Madrid)

En de Lima a Limón seguimos con la búsqueda del #MMM (mejor mexicano de Madrid) por eso y porque en realidad nos molan un montón, nos vamos hasta La Taquería del Alamillo en pleno corazón del madrileño barrio de la Latina. Había estado en la taquería hacía unos tres años y, en aquel momento, me pareció el lugar más maravilloso del mundo, desde aquellas las cosas han cambiado y, tampoco vamos a mentir, a base de probar y probar el paladar de una se ha hecho algo más exquisito.

En esos tres años intenté volver unas cuantas veces… pero, o era agosto (y cierran todo el mes) o era el día de descanso… o, simplemente, no había sitio… Como dice el refrán, el que la sigue la consigue y, finalmente, conseguí reservar una mesa. En verano se puede reservar en la terraza aunque no siempre te hacen caso.

Empezamos mal, cuando llegué no había mesa, estaban todas ocupadas y la solución fue, después de tenerme esperando un buen rato poner una mesa extra, a grandes males… remedios chapuza. Después la cosa no mejoró demasiado, se liaron con la comida, con los platos, las cervezas sin alcohol eran minis y la salsa roja que te ponían con los nachos era de tomate triturado de bote… con su ácido característico. Sin embargo, la comida sigue valiendo mucho la pena.

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Los precios no son especialmente baratos, pero las raciones son muy abundantes y eso siempre compensa. Cuando llegas, para que vayas abriendo boca te ponen una bandeja con nachos y las clásicas salsas roja y verde. La verde estaba muy rica, tenía un montón de lima y un punto perfecto de picante… de la roja ya he hablado antes y tampoco quiero hacer sangre.

Para comer pedimos una tostada de tinga que estaba de morirse!!! Mezclando un montón de sabores con la tortilla crujiente en la base. Unas enchiladas de pollo en salsa verde (otra vez esta simple y descriptiva manera de llamarle a las cosas) que no se quedaron atrás, 3 tortillas servida en una bandeja tamaño platillo volante, con salsurria, queso fundido y unos aros de cebolla crudos que le daban el contraste perfecto.

Y, por último, el plato estrella, el Molcajete sabana con queso, salsa y frijoles. Un molcajete es una especie de mortero hecho con piedra, generalmente volcánica, en su variante gastronómica es un mortero relleno de los guisotes más insolitos y deliciosos. En este caso, carne de ternera cortada en trocitos, con un montón de salsas y una barbaridad de sabores diferentes que venía acompañado de unas tortillas de maíz.

Lo mejor de este mexicano es que todos los platos tienen un montón de sabor y, lo que es más importante, todos saben distinto… (aunque parezca de perogrullo, por desgracia no lo es). Se come por algo más de 20 euros por persona, con el chupito de tequila y Sprite al que invita la casa incluído. Los margaritas de tamarindo siguen siendo su especialidad, pero en este caso no tocó probarlos.

En resumen, la comida se lleva dos limas, tres años después sigue siendo fantástica, el servicio y todas las eventualidades que lo siguieron se gana el medio limón. Muy recomendable… pero sigue sin ser el Mejor Mexicano de Madrid 😉

TAQUERÍA DEL ALAMILLO: Plaza del Alamillo, 8. Madrid.

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DON EMILIANO… y el ejército de Pancho Villa (Madrid)

Hace unas semanas, uno de nuestros lectores habituales nos recomendó un restaurante de comida mexicana, el Don Emiliano. Así que firmes y obedientes nos pusimos manos a la obra, reservamos y nos acercamos hasta allí con todo nuestro espíritu cítrico, he aquí el resultado con el que inauguramos la sección de entradas a demanda:

El Don Emiliano es un lugar chiquitillo escondido en una de las calles del madrileño barrio de Huertas, tiene una barra con algunas mesas y un pequeño comedor apto para los más egoístas, era viernes y estábamos nosotros solos. Dada la zona y la gran variedad de cócteles presuponemos que la noche es su punto fuerte.

Nada más llegar te recibe un camarero de lo más dicharachero, uno de esos que antes de que hayas logrado sentarte en la mesa ya te ha cantado todas las especialidades con alcohol de la carta… y logre que te preguntes por qué demonios quiere emborracharte.

La carta está llena de cosas ricas y pese a no tener un listado infinito de platos, hay que reconocerles que variedad no les falta. Tienen desde huarache hasta alambres pasando por tacos y tacos dorados (que en realidad eran flautas). La comida no pica, lo que pican son las salsas que te ponen nada más sentarte en la mesa.

Pedimos unos tacos dorados de tinga, queso fundido con huitlacoche y alambre pastor… mientras esperábamos y probablemente incitados por la música de Luis Miguel de fondo probamos las salsas y, cuando nos dijeron que picaban no exageraron, iban de más a menos.. el problema viene cuando empiezas por la más picante… tus ojos empiezan a llorar, buscas desesperadamente el pan y en ese momento te das cuenta de que no hay pan porque estás en un mexicano. Por suerte, su picante es más intenso pero menos duradero que el de nuestros queridos pimientos de padrón.

Lo primero que nos trajeron fue el queso con huitlacoche. Estaba buenísimo, supersabroso y acompañado de tortillas caseras de maíz. De hecho estaba tan, tan bueno, que lo siguiente que nos trajeron no nos supo a nada, nunca sabremos si aquellos tacos dorados de tinga realmente tenían sabor, pero el hecho es que no se lo encontramos.

Por último comimos un alambre pastor, un plato de carne picadita con cebolla y pimiento a la que le eché de menos la piña pero que estaba rico.

Cuando íbamos a pedir el postre, el camarero que parecía haberse aplicado las mismas técnicas que a los clientes nos dijo mientras se partía de la risa que “se les habían quemado las tartas” quizá por eso bebían para olvidar. La cuenta fue económica, con un descuento que tenían la comida con un par de cervezas menos de 12 euros por cabeza .

La calificación es otra historia, se nota que el sitio tiene potencial, la comida (que tenía sabor) estaba buena, pero más que para comer es un lugar para tomarse unas cuantas margaritas y mojarlas en unos buenos tacos, probablemente en ese registro se merezcan una lima.. hoy no puedo darle más de media lima y medio limón.

DON EMILIANO: C/ Santa María, 39. Madrid.

http://www.donemiliano.es/


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Tepic… de México a Chueca (Madrid)

Urban Mex Restaurant.

Hoy arrancamos De Lima a Limón y no se nos ocurrió un mejor sitio para hacerlo que buen restaurante mexicano. Una comida sabrosa donde no faltan nuestros ingredientes favoritos… Del limón en la cerveza a la rodaja de lima en los tacos.

Tepic es un restaurante mexicano en pleno centro de Chueca. Es un sitio moderno, donde de no ser por el acento de los atentos camareros nunca sabrías qué tipo de comida sirven. Es un restaurante para amantes de la comida mexicana… Si lo que buscas es una experiencia divertida con rancheras y fotos del comandante Pancho Villa colgadas por las paredes, definitivamente no es tu sitio pero si quieres probar unos de los mejores tacos pastor de, al menos, Madrid… Te lo recomendamos encarecidamente.

Tienen una carta de tres páginas que puede hacerte perder la cabeza y que desees haber ido con 20 amigos mas para poder picotear de todos los platos. Finalmente y aconsejados por el camarero pedimos unos Sopecitos (que acabaron siendo Huarache), unas flautas barbacoa y la especialidad de la casa, los tacos pastor.

Sorprende lo rápido que te sirven, lo diferentes que son los platos y la buena calidad de sus materias primas (cuando la carne es buena… Se nota y no hablemos de cuando las tortillas están hechas en casa…)

Probablemente después de los primeros, del segundo, del regustillo de las especias y del toque picante que aventurero seguro te has atrevido a probar dudes mucho de si quieres (o debes) probar uno de los postres… Desde aquí te animamos a caer en la tentación, las milhojas con helado de vainilla nos fascinaron.

En total, algo mas de 25€ por persona, más caro de lo que acostumbramos a pagar por un mexicano pero para un día de vez en cuando.. Una diferencia que merece la pena pagar.

Eso sí, no todo es perfecto… La vida te da limas pero también te da limones (en gajos en este caso). Es demasiado bullicioso y además no tenía cobertura. Pero como dice el refranero popular, en el pecado les va la penitencia y es que sin tuitearlo nos quedamos! 😉

Hay que reconocer que estos chicos han puesto el listón bastante alto…. Por eso se merecen dos limas y un gajo de limón.

http://www.tepic.es/

C/Pelayo, 4. Madrid