De Lima a Limón

Crítica – cítrica


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Guía práctica limonera de Terra de Trives.

Hace un par de semanas, el maravilloso José Manuel de Come e Fala me hizo una proposición indecente, un BlogTrip por la Tierra de Trives en la provincia de Ourense del 12 al 14 de mayo. Viniendo de alguien tan auténtico, tan buena gente y sobre todo… que tanto sabe, tardé como veinte segundos en decirle que contase con mi cuchillo limonero. La experiencia fue tan emocionante, tan enriquecedora, tan… bonitiña que ya os adelanto que me va a costar transmitiros todo lo que vimos, lo que comimos y, sobre todo, la espectacular gente que conocimos, en todo caso… aquí va un intento en forma de guía práctica.

¿Dónde está Trives?

Probablemente Trives no os suene mucho, pero seguro que si os pregunto por Cabeza de Manzaneda (la única estación de esquí gallega) ya sabéis ubicarlo. Es una zona de montaña gallega espectacular, el paisaje es muy distinto al que estáis acostumbrados a ver en Galicia, está llena de castaños pero conforme vas subiendo las montañas los árboles desaparecen y el paisaje se llena de Xestas y es que la altitud pasa factura.

Primavera es una época preciosa para visitarlo, los paisajes se tiñen de amarillos, verdes y morados.  En otoño se llena de setas y de colores marrones de esos que consiguen que se te gaste el dedo de sacar tantas fotos. En invierno es nieve y en verano hay un montón de embalses en los que hacer deportes náuticos. Vamos… que no hay época mala.

Para que os hagáis una idea del clima, en Trives llueven unos 51 días menos al año que en Santiago. Es verdad que hay unos graditos menos, pero es frío seco de ese que con una buena chaqueta se tapa.

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¿Cómo llegar?

La mejor manera de llegar a Trives es en coche, está a una hora y poco de Ourense y sólo por las vistas del camino ya merece la pena ir. Desde Vigo o Santiago algo más de dos horas y desde Madrid algo menos de 5 horas.

¿Dónde y qué comer?

Antes de responderos a eso os voy a hacer una sugerencia limonera de buena persona… ¿qué comer durante las dos semanas de antes? Nada.

Bueno, dos, aprovechad la cantidad de rutas de senderismo, escalada, barranquismo que hay en la zona para hacer hambre (y poder seguir comiendo sin explorar) ya os anticipo que dejar de comer no es una opción. Todo está de morir de rico.

¿sabéis eso de People make places? Pues… aquí tenéis tres ejemplos perfectos y un plus en forma de dulce.

18443909_440102786323133_2123815251462848512_nHostal la viudaHacen un caldiño gallego tan rico que aún no sé por qué no me he traído un camión cisterna para Madrid. La merluza de Celeiro la tratan con un amor que es para pedirle matrimonio y el embutido casero que hacen de lacón y oreja de cerdo alimentado de castañas prensado es para merendar el resto de los días del año. Detrás está Anxo, un tipo maravilloso, auténtico, currante y con un amor por su tierra incansable, me diréis que no soy objetiva… pero es que esa es la clave, después de ver el amor por su tierra y por el producto local es imposible serlo.

 

Restaurante casa Elvira en Montederramo. A la que visitáis el Monasterio de Santa María de Montederramo, por favor… no dejéis de comer en este sitio maravilloso donde la madre de Jorge hace la mejor empanada que he comido en mi vida, de liscos (chorizo y tocino) pensaréis que es algo empachoso y grasiento pero para nada, con una masa fina, fina…

 

Además es el sitio perfecto para comer las vacas vianesas que cría con mimo Pepiño de la Ganadería Cimadevila lo que ahora en cuqui se llamarían vacas felices, con su nombre y trazabilidad. Carne de verdad, de esa que cueces a fuego lento durante 3 horas y se convierte en una mantequilla cargada de sabor. espectacular.

Casa agenoren Coba un imprescindible de la zona… llevan más de 40 años sirviendo el mismo menú, jamón chorizo y queso, carne con guindillas y unas patatas fritas para ponerles un piso y trucha de verdad. Cuenta la leyenda que el dueño cuando alguien le pedía el menú que aquí se viene a comer, no a leer.

 

La verdad es que está todo tan buenísimo que no entiendo por qué cambiar… menú único y precio único, 12. Saldrás todo lo rodando que quieras pero con una sonrisa infinita y no solo por su comida. Ánxel te encandilará con sus historias y su filosofia e Isa te enamorará con su sonrisa y su buen rollo infinito. No os hacéis una idea de la capacidad para sonreir de esta mujer, dan igual las horas de trabajo, lo que pesan las tarteras… nada le borra esa maravillosa sonrisa.

Panadería Caneda: La mejor bica del mundo mundial. Hecha artesanalmente con manteca de vaca, azúcar, huevos, harina y masa de pan. Dura casi una semana perfecta y te da los mejores desayunos del mundo.

¿Dónde dormir?

Os propongo tres opciones, de más a menos económico:

Hostal la Viuda(Quedaros con este nombre porque en dónde comer también es imprescindible) está en el centro de Trives y tiene habitaciones individuales desde 30€. Habitaciones limpias, espaciosas, super bien de precio y que os darán la oportunidad de conocer a Anxo, sólo por esto último, ya vale la pena.

Casa Grande. También está en el centro de Trives en una casa antigua preciosa! El patio con soportales es un auténtica preciosidad. Las habitaciones tienen una tarifa única de 65 euros. Sólo le veo un problema, es tan tan tan bonita que corres el riesgo de no ver nada de la zona porque no seas capaz de reunir las fuerzas suficientes para salir de allí.

Pazo Barbeirón: Como sentirse un miembro de la nobleza gallega desde 75 euros la noche. Las vistas desde la ventana te reconcilian con la humanidad, ni un coche… espectacular. Martiño y Raquel son hiper atentos y riquiños… Raquel más, sobre todo por los bizcochos maravillosos que hace para desayunar.

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de @josolivarela

¿Qué beber?

La respuesta a esta pregunta es simple… vino! En concreto la denominación de Origen Protegida Ribeira Sacra. Aunque no sólo, los licores también son punto fuerte de esta zona…

Bodega Chao Couso: tienen dos vinos maravillosos, Alcouce y Xiana (Mencía 100%).
El mimo que le pone Xiana a su vino es más que evidente viendo la etiqueta.

Pazo de Corga: También Mencía (100%) de la mano de Benigno Pereira de quesos Bama.

y de licores Icatú. que hacen el único aguardiente de hierbas que he sido capaz de beber con gusto en mi vida. No sientes que te estés tragando a Smaug en pleno cabreo.

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Fotón de @javiMOS

 ¿Qué ver? 

Los chicos de La Viuda nos lo resumen muy bien aquí. No os perdáis la antigua fábrica de chocolate en el río ni los sequeiros de castañas.

Y de camino al Sequeiro acordaos de abrazar de Souto de Pumbariños, un castaño de más de 1.400 años con casi 13 metros de perímetro… los brazos no os van a dar para abrazarlo entero pero os va a dar una energía super especial.

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De @jose_ma_garcia


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MALATESTA… de los mejores italianos de Madrid.

Hace unas semanas publicamos el resumen de los mejores italianos del año limonero, hoy visitamos otro que, a buen seguro, estará en la quiniela de los mejores del año que viene, el Malatesta.
La historia cuenta que los Malatesta son una familia que gobernó Rímini de 1295 al 1500, doscientos añitos de nada que diría Gardel. No sabemos si en Madrid este restaurante superará ese record… lo que sí sabemos es que apunta maneras.
Malatesta se esconde en la callejuela de la chocolatería San Ginés. (Sí, sí, esa a la que le debemos una entrada), unos pasos por detrás de la plaza Mayor. Es un local coqueto, lleno de plantas y de azulejos y con una maravillosa terraza para el verano. Una de esas pocas terrazas en Madrid donde puedes estar sentado sin riesgo de encontrar ni un solo coche.
Lo hemos probado en dos versiones, de menú y a la carta… y en las dos versiones funciona super bien. De menú las opciones son siempre las mismas, con excepción de un plato que cambia todos los días. Cuesta 12,50€ y sales más que satisfecho. Según su web, las pastas son caseras y las elaboran todos los días, la verdad es que están bien buenas y eso es un buen punto.
Malatesta menu
De primeros tienes Ensalada cesar y Vitello Tonnato que no probamos y una búffala con salmorejo que estaba sabrosa aunque se les había ido la mano con el vinagre y un Carpaccio de atún cargado de hinojo que conquistaba (siempre y cuando te guste el hinojo y te traslade a Campo de Fiori). De segundos obviamos el solomillo de cerdo, los espaguetti bolognesa y el plato del día y optamos por unos orecchiete de berenjena y pez espada que estaban de morirse! y Una pizza de jamón y champis con una masa rica y un relleno… obvio. De postre pedimos un carpaccio de piña con helado de vainilla rico, y que cumplía con la función… dar todo un servicio de postres con una única piña.
Malatesta plato
En la versión un poco menos pobre, pero no de ruina, nos lanzamos a unos mejillones con tomate picantes que estaban megabuenísimos (8,80€) y que, además no tenían ningun secreto para hacer en casa y una pizza cada uno, Fiori de bosco: con boletus, parmesano y espárragos trigueros. Y la primavera (Muy recomendable) con rúcula, tomate seco y pesto… De postre probamos una milhoja con fresas que ya no nos cabía pero que estaba rebuena.
La cena salió por unos 25 euros por cabeza y nosotros salimos rodando.
Un italiano auténtico, riquísimo y con platos diferentes, en el centro de Madrid y a precios razonables se merece las dos limas.
Dirección: Calle Coloreros, 5, 28013 Madrid
Teléfono:913 65 90 97


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EL CIRCO DE LAS TAPAS… al que le crecieron los enanos (Madrid)

Coged vuestras gafas de pasta,  los pantalones más ajustados y coloridos que tengáis en el armario y una buena camisa de cuadros porque hoy volvemos a Malasaña, la zona cero del hipsterismo madrileño. Nos vamos a comer de menú (10,9€) hasta el Circo de las Tapas.

El Circo de las Tapas es un local con nombre sugerente y decoración vistosa escondido en el Tribal, concretamente en la Corredera Baja de San Pablo, una calle que resiste estoicamente los envites de la crisis, donde los locales están a reventar y el reservar una mesa aún tiene sentido. Por la noche las tapas tienen fama y nada hacía augurar la catástrofe limonera que se avecinaba al comer de menú. El local tiene varias salitas, una de ellas con forma de terraza interior, cómoda y perfecta para un té bullicioso.

La ambientación es de eso que han venido llamando kitch, vease, mesas de madera malpintadas de colores claritos, alacenas antiguas donde guardan los cubiertos, colorines y cosas (en genérico) colgadas de las paredes. El servicio es simpático, sobre todo la encargada una chica de peto vaquero y sonrisa resplandeciente que apaña como puede los desaguisados que van surgiendo. delimacirco De menú teníamos champiñones rellenos de jamón, que no nos llamaron la atención. Fajitas de ternera al Chili que no estaban malas, no aptas para poco amantes del pimiento, un poco frías y envueltas en unas tortillas de trigo tan artificiales que les hacían perder muchos puntos. Y un potaje de vigilia con bacalao de espanto, los garbanzos eran de bote insípidos, el bacalao debía de ser en esencia porque no nos tocó ni un triste pedacito y aquello de potaje no tenía nada… más que de cuaresma aquello parecía de régimen. Para los segundos tuvimos que armarnos de paciencia, cuarenta minutos de reloj esperando por ellos.

Los camareros no daban a basto, se quedaban sin cubiertos… a este circo le crecían los enanos. Nos ahorramos la carne mechada con patatas y pedimos una dorada a la espalda con verduritas que olía a ajito y venía con la espina crujiente, tenía buena pinta  pero aquello no sabía a nada. Si en vez de dorada hubiera sido corchopan no hubiéramos notado la diferencia.

El pollo a la parmesana eran unos cutres filetes de pechuga empanados con patatas de verdad que no venían fríos, venían congelados, la idea de llamar a algún camarero para que al menos lo calentase, viendo el tiempo que tardaron en llegar lo descartamos de entrada, más valía pollo frío que salir de allí con hambre.

Los postres no eran malos pero buenos tampoco, el tatín de manzana (golden) era excesivamente dulce, de esos que sientes que se te caen los dientes y la tarta de queso era pura nata montada con galleta. Es verdad que no fue excesivamente caro, pero por ese dinero se pueden comer muy buenos menús. Los primeros eran malos y los segundos se llevaban la palma. El caos que tenían no les ayudó… y la buena fama tampoco. Comimos mal y lento… eso les cuesta un limón y medio.

http://www.circodelastapas.com/


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BICHOBOLA… y su versión del cocido. (Madrid)

Es viernes, no sabes dónde comer pero te sientes rumboso, te sientes perdido, tus acompañantes se desesperan y empiezan a amenazar con ir a un Vips… No pienses más tenemos la solución perfecta, ir al Bichobola.

De este sitio ya hemos hablado y, no hace mucho, es más, es la primera vez que hacemos dos entradas de un mismo local, pero la verdad, es que su versión del cocido (por 16 euros) merece una entrada especial. Como ya os contamos, este animalillo se esconde en Ríos Rosas, cerquita de Nuevos Ministerios. Y habitualmente, tiene un menú por 13 euros, el viernes también, pero además tiene el menú especial.

De primero hay Sopa de cocido-miso una sopa de cocido, con fideos de arroz y brotes de soja, mezclada con miso (que es una masa aromatizante fermentada japonesa) cuando menos era sorprendente, estaba calentita, lo cual sienta bien a estas alturas del año y, la verdad es que pese a ser un mix peculiar estaba bien buena.

El segundo era un timbal de garbanzos,  solo que en vez de estar en puré (como suele ser costumbre en los timbales) los garbanzos estaban enteros, mezclados con repollo picadito y salteados. Por encima llevaba una salsa de tomate casera con tropezones. Nunca os olvidéis que la gente que no come salsa de tomate con tropezones no es de fiar. (consejo limonero). Esto estaba buenísimo!

Y de tercero el plato fuerte, Los raviolis de pringá al px o traducido al idioma de toda la vida, de Pedro Ximénez. Un espectáculo. Los raviolis eran del tamaño de una placa de lasaña, eso sí, con una masa suuuuuper fina, rellenas de la carne del cocido demenuzadita y bailando en una salsa gelatinosilla, sabrosa y fantabulosa. Sólo hay dos cosas que se pueden decir con respecto a estos raviolis, echamos de menos el ravioli de chorizo y morcillita y dos… un cuarto ravioli no hubiera matado.

Resumiendo un sitio de dos limas en una versión original, lograda, rica y sin desmadrarse de precio (el menú incluye la bebida, el postre o el café) hace que los viernes llegue a las dos limas y media. Clap, clap, clap!


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SEGÚN EMMA… según Enma. (Madrid)

Muy cerquita de la plaza de San Miguel y de su archifamosísimo mercado, Emma Sánchez Cánovas cocina. En dos versiones, nada menos, en formato restaurante y en la que hoy visitamos, la taberna. Sea cual sea la versión que elijáis son dos lugares muy recomendables.

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Según Emma es una tabernilla alargada, mesas de madera y mucha barra. La carta está escrita a mano, tienen poquitos platos, bastantes tostas y todo resulta apetecible. Entre semana tienen menú del día, por unos 12 euros puedes comer un primero y un segundo mucho más rico y más elaborado de lo habitual. Es más, si estás de turismo no te lo pienses, es mucho mejor que un relaxing café con leche en la cercana Plaza Mayor y como te descuides te va a costar lo mismo.

Elegir no fue tarea fácil.. pero al final conseguimos seleccionar tres platos de la carta (Que fueron más que suficientes) una Tosta de parmesano con tomates secos sicilianos en su punto, con aceitito de oliva, lascas de queso, la inevitable y omnipresente reducción de vinagre de módena y unas perfectas lonchas de tomate seco. El pan estaba crujiente, pero no asesinaba la boca.., y eso se agradece.

Siguiendo con los quesos nos tiramos a unos tomates verdes con queso de cabra, una mezcla muy sorprendente. El tomate verde es una cosa ácida que combina super bien con el queso de cabra y un toque de mermelada. Cinco hermosas rebanadas gratinadas. Casi mejor para tres que para dos.

Y por último, los Raviolis de calabaza con pesto siciliano, una de las cosas que había comido la primera vez que visité a este lugar y que desde entonces no pude olvidar. Otra vez, mezcla de dulce y se salado y picantito, con quizá algo de aceite de más pero… buenísimos, sin más, buenísimos.

Todo esto más un par de refrescos 13€ por persona, poquito más que el menú del día. En pleno corazón de Madrid, en una zona donde una caña puede llegar a costar 5 euros (y no es exageración), donde la comida esta riquísima, los platos son variados, distintos y originales… se merecen dos limas hermosotas.

SEGÚN EMMA: Plaza Conde de Miranda, 4. Madrid

http://emmacocina.com/