De Lima a Limón

Crítica – cítrica


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CON DOS FOGONES… Y un montón de sabores (Madrid)

Para hablar de este sitio hay que ponerse en situación: es lunes, de noche, las farolas están a medio gas, tienes un hambre que te mueres y todos los sitios a los que quieres ir… Uno detrás de otro están cerrados. La moral se mina, el tiempo va pasando y al fin ves luz en un local y entras. Se llama Con dos fogones y aunque la imagen corporativa parece copiada del «Cumple guay» la verdad es que la decoración es bonita.

Es un local pensado para el picoteo, tienen una carta inmensa donde tocan todos los palos… Carnes, pescados y mucha cosa hecha con verdura. Del menú del día al menú degustación de tapas por 35 euros con botella de vino para cada dos incluida.

Era un día especial, nos merecíamos un homenaje y el estómago rugía con ganas de probarlo todo… Pero la camarera, con muy buen criterio, nos quitó la idea del menú de tapas de la cabeza, viendo el tamaño de las raciones nos hubiéramos quedado sin probar la mitad de las cosas y habríamos salido rodando de allí.


Después de darle mil vueltas a la carta pedimos unas hamburguesas vegetales con alioli de pistacho (7,50€) que estaban tan buenas que entraban ganas de secuestrar a la cocinera para ver cual era la fórmula mágica.

Un pollo Indio… Macerado en yogur y tandoori y servido con un arroz basmati con anacardos. Menos auténtico que el que puedes comer en un restaurante hindú pero más suave también… Y muy rico.

Y una Tabla de crujiente que no me gustó nada… Prometían una tempura de queso brie que traía unos trozos demasiado grandes, unas croquetas de jamón horribles hechas a base de harina y más harina, y samosas de verduras con una pasta casera relativamente buenas si obviamos el relleno de «ensaladilla findus»… De las cuatro salsas que traía me quedo con la salsa de soja dulce pero con la cantidad de cosas ricas que tienen en la carta sería lo último que recomendaría.

La verdad es que lo descubrimos por casualidad pero es un sitio muy céntrico, detrás de plaza de España, con una carta muy variada y llena de cosas ricas a un precio de poco más de 15€ por cabeza que se gana una lima generosa.

CON DOS FOGONES: Calle San Bernardino, 9 Madrid

http://www.condosfogones.com/


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BETA… Con b de bonito y barato (Vigo)

Hoy en De Lima a Limón visitamos el Beta, un nuevo restaurante que han abierto en la Plaza de Compostela de Vigo, muy cerquita del Suppo . Un sitio con una carta amplia y la posibilidad de por 12 euros convertir los dos platos de la carta que prefieras en menú (junto con postre y bebida).

La primera característica de este sitio, y no ni es poco ni demasiado frecuente, es que es barato… Sí, no es económico… Ni razonable… Es directamente, barato. Tan barato como que puedes comerte un plato de pollo Kara Age por 2,50€. Eso explica, 1. Que esté siempre a tope y 2. Que la edad media de los clientes sea muy baja.

El lugar es moderno, decorado en tonos lilas y blancos…bonito y hortera a partes iguales. Bastante grande y perfecto para organizar saraos de picoteo con muy bajo presupuesto…

Nosotros pedimos unas minihamburguesas con reducción de Pedro Ximénez y espuma de mostaza en las que demostraron algo muy bueno… Que aunque la carta ponían que la ración eran tres vieron que éramos cuatro y sumaron una más… Y algo malo que se repitió en todos los platos, las aspiraciones de la carta… Allí no se notaba reducción alguna y la espuma era un brochazo de mostaza normal y corriente. Lo cual, no es imprescindible ni mucho menos, es más, estaban ricas… Pero te deja con unas expectativas insatisfechas.

De ahí al huevo de corral sobre carbonara de san Simón, jamón ibérico y picatostes… (un huevo que nadaba en nata a la pimienta). Una de pollo frito Kare Age, en una versión occidentalizada del plato japonés pero decente y una ensalada de bacalao ahumado algo regulera.

El variado especial merece, como su propio nombre indica, una mención especial, un horror y encima era de lo más caro de la carta, 15 € por unas tostas en pan malo (pecado mortal estando en Galicia) y dos croquetas inmundas a las que se les pelaba el empanado como si se hubieran pasado con el sol en las Cíes.

Los postres son decentes… Excepto el semifrío de queso que sabía más a nata montada que a ninguna otra cosa. Habiendo bebido vino la cuenta salió en unos 16€ por cabeza.

La conclusión que saco de este sitio es mixta, no me ha encantado y probablemente no vuelva, prohibiría ese variado especial y agradecería que olvidasen el gran daño que ha hecho la alta cocina y simplificasen los nombres… Pero, un lugar en el que bien elegidos los platos puedes cenar por 8 euros comiendo bien y sano, en el centro de la ciudad y para todos los públicos…por muchos limones que tenga la tentación de darle, objetivamente, se merece una lima.

http://www.restaurantebetavigo.com/

BETA: Plaza de Compostela, 13 Vigo


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MANO A MANO… Sabores en Lavapiés (Madrid)

Hoy en De Lima a Limón visitamos uno de mis sitios favoritos de Lavapiés, el Mano a Mano. Un restaurante muy pequeñito con una terraza irresistible para las noches de verano. Ideal para un picoteo a precios razonables.

Lo descubrí por casualidad hace ya unos años y, en todo este tiempo, apenas ha cambiado… Por no cambiar, ni siquiera han incluido en la carta su especialidad (pese a que siempre que he ido lo tienen), los mejillones en leche de coco.


Hay tres cosas que no te debes perder: primero los famosos mejillones (10,5€) , aunque si eres de los que el coco te da miedo, quizá no sea una buena opción. A mí, me encantan, vienen en una cazuelita de barro, con un poquito de pimiento y cebolla y sería capaz de comerme una barra de pan entera mojada en aquella salsa.

Segundo, las bolsitas tailandesas (9,5€) Unos saquitos de masa brick rellenos de carne picada con especias y que sirven acompañados de una salsa agripicante deliciosa… Tengo la teoría de que tienen algo adictivo, cada vez que llevo a alguien allí se pasan meses pensando en ellos.

Y tercero la lasaña de frutas, un postre espectacular hecho a base de crema pastelera casera, frutas (kiwi, mango, frambuesas…) unas finísimas capas crujientes y azúcar caramelizado en la superficie. Da igual lo llenos que estéis, es algo que no os podéis perder.

Además de esto, el pulpo a la portuguesa es super recomendable, o las verduras en tempura… Y si preferís una comida contundente en vez del picoteo, los arroces que hacen son un espectáculo.

Con las bebidas y algo más que podáis pedir la cuenta se quedará entorno a los 15 euros por persona. Una opción de picoteo sabrosa, diferente y a buen precio bien se merece una lima y media y una canción.

Calle Lavapiés, 16 Madrid.

http://www.restaurantemanoamano.es/


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LA ISLA DEL TESORO… Una versión vegetariana de Stevenson (Madrid)

En plena calle Atocha y muy cerquita de la Plaza Mayor hay un tesoro escondido, probablemente no sea como Stevenson lo imaginó en 1883, pero por tener tiene hasta sirenas.

Se trata de la Isla del Tesoro un vegetariano de esos que prometen comida sana (lo cual hace que te preguntes sobre qué rayos te ofrecen los demás), con una decoración preciosa y un ambiente muy agradable, en el que puedes tapear o comer a la carta (incluso de menú). Hoy nosotros hablamos de la versión picoteo.

La tabla de tapas está colgada de la pared y es chiquitita, son cosas muy apetitosas al precio de 3 euros, excepto la pizza de vegetales y queso de cabra que cuesta 9. Las raciones son abundantes y con tres pueden cenar perfectamente dos personas.

Nosotras probramos las croquetas de cereales, que eran dos bolitas de cereales, fritas y servidas con una salsa de tomate verde y lima que nos encantó. Los rollitos de verduras, que eran una versión casera y con tofú del clásico rollito de primavera, ricas pero no deliciosas y unos garbanzos a la tofunesa deliciosos! El plato más simple del mundo pero de esos que demuestran que cuando las cosas están hechas con cariño sobran muchos ingredientes. La tofunesa nos sorprendió, una especie de alioli hecho con leche de soja.. Les quedaban de maravilla.

Unos 7 euros por persona, menús por 8 euros, una ubicación perfecta y un lugar encantador bien se merecen el tesoro de una lima y media.

Atocha 12. Madrid

http://www.isladeltesoro.net


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Un Kebab auténtico en Madrid

En De Lima a Limón no sólo buscamos lugares frescos, nuevos, con comida innovadora de emprendedores gastronómicos, también tenemos debilidad por los viejunos y hoy hablamos de uno de ellos, un local pequeño, que cuando se llena no hay quien entre y que merece mucho la pena.

Kebab House está en la calle Menéndez Valdés (a un tiro de piedra del mítico Donoso, del que hablaremos)  casi haciendo esquina con Princesa, a cinco minutos del Intercambiador.  Importante, porque si esperas un autobús con más de 15 minutos y hambre te dará tiempo a pasarte a probar el mejor Kebab que yo he probado en Madrid.

¿Puede ser un kebab considerado comida limonera? Todos no, sin duda. Yo no me fío de los que sirven la carne de esos rollos precongelados de carne triturada, que cortan con el esquilador de ovejas eléctrico.

En Kebab House, su dueño explica como hace su pincho de carne, poniendo capas de falda de ternera uniéndolos con trozos de grasa de cordero, tal y como el aprendió de joven en Turquía. El secreto, el aliño de la carne y dejar que se haga lentamente dando vueltas y vueltas. Serio y con un bigote bizantino, es un tipo peculiar que cuando lo vas conociendo a lo largo de los años descubres que es un bromista escondido tras un mostacho.

El Kebab está hecho en pan de pita fino cortado como un saco y enrollado estilo durum, nada de pan con miga, propio de otro tipo de comida. La carne cortada a cuchillo en lascas crujientes, te recuerda a la carne a la barbacoa mientras lo comes. Poco más, lechuga, tomate y la salsa de yogur. El picante opcional, pero recomendable para probarlo lo más auténtico posible.

Por 2,80€ podrás cenar rápido, el Kebab simple, y si tienes más hambre y tiempo, el doble por 5,40€. Ahora que hace buen tiempo y siendo el local tan pequeño, mi consejo es que os los llevéis al parque del Oeste y penséis que estáis en Estambul, con el Cuerno del Oro del sol oriente en vuestra imaginación.

Ni dos limas, pero más que una lima y media. Limones, ninguno, porque ya os aviso de como es el lugar, apto para viajeros, pero no para quien ponga pegas por todo.

Kebab House: Calle Menéndez Valdés 67


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Makandé. Triana en Chamberí (Madrid)

Macandé fue un cantaor flamenco gaditano, que vivió entre los siglos XIX y XX del cual cuentan que era un loco vendedor ambulante que iba pregonando canciones por las calles de la ciudad. El gusto por el nombre elegido, deja clara la intención de esta Taberna andaluza en pleno barrio de Chamberí. El local, cuya esencia se repite en el resto de tabernas que tienen por Madrid los Morancos luce renovada ya desde el exterior, siendo burladeros taurinos la decoración, lo que marca la imagen de lo que se encuentra uno dentro.

La carta es perfecta para tomar unas tapitas por la noche, desde embutidos ibéricos, pasando por marisco cocido (gambas de Huelva excelentes) y frituras de pescado entre otras. Auténtico material andaluz, sin apenas preparación, para que se disfrute de lo que comes. Como es la cocina de la costa gaditana y onubense que tan bien supieron adoptar en los bares de Triana por la cercanía.

El local es trianero por la bulla, entre el jaleo de la gente, los sones flamencos, los camareros cantando los pedidos, se forma un ambiente propio que hace olvidar por momentos que estás en Madrid. Quizás la única pega que tiene es que al ser tan nueva la decoración, aún no tiene la solera que debería tener para ser reconocido como autentico. Puede parecer una contradicción que los suelos del bar estén limpios y resbalen, pero en mi memoria de los tablaos de Triana, siempre me viene aquel del principio de la Calle Betis, donde los pies se quedan pegados y así la gente puede bailar sevillanas sin problemas de resbalarse hasta altas horas de la madrugada, hasta que se apagan de nuevo las luces del Puente.

Nos cuentan que entre jueves y sábado, estas juergas flamencas pueden imitarse, pues hay actuación en directo de varios grupos en el piso de abajo, que tiene un pequeño escenario. Habrá que volver para comprobar que verdaderamente al salir uno ve el Guadalquivir discurriendo de Canal a Quevedo, discurriendo por Bravo Murillo.

Con respecto a lo que comimos, nos centramos en pedir fritos: una ración de puntillitas (que la sirven en su papelón típico) y otra de ortiguillas. Para los que no conozcan las ortiguillas, decir que es un invertebrado, similar a una medusa, que se adhiere a las piedras, que transforma su fina textura melosa en crujiente al harinarlas y freírlas, quedando en el interior un núcleo gelatinoso, del sabor más marinero posible. Es sorprendente encontrarlas en Madrid, incluso en Andalucía fuera de las fronteras de Cádiz, siendo Sanlúcar por su hábitat de la desembocadura de río y rodeado de corrales de piedra el mejor lugar para probarlas.

Si tienes ganas de un poco del cachondeo sevillano más sano, te gusta cenar mientras picas algo y hablas o escuchas música, Makandé te dejara un buen gusto por la experiencia meramente andaluza que supone pasar allí un rato. Aunque no tiene errores alguno por la comida o el trato “las dos limas y un olé” que le doy de calificación, se empeoran en medio limón, por un detalle, que quizás a otros no moleste, pero a mí sí me impidió disfrutar de mi compañía y de la música, estaban poniendo un partido de fútbol mientras, lo que hizo que la jarana se tornara en otro tipo de ambiente, mucho peor el que había cuando llegamos. Si queremos flamenco, cultura y gastronomía, hay que seleccionar hasta el último detalle. Con respecto al precio, pagamos 24,5€ por cuatro bebidas y las dos raciones de mucha más calidad que cantidad.

Página Facebook de Makande

Calle Garcia de Paredes, 2, semiesquina Bravo Murillo, Madrid,