De Lima a Limón

Crítica – cítrica


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LA ACCADEMIA DEL GUSTO… el paraíso del queso. (Madrid)

Hace mucho mucho que no nos escapamos a un italiano y eso no puede ser. Aquí va nuestro propósito de enmienda en forma de italiano auténtico, rico rico y, sobretodo, muy peculiar. La Accademia del Gusto.

La Accademia del Gusto es el lugar total, es restaurante, tienda de productos italianos “wenos, wenos” y, como su propio nombre indica, también es academia. Si eres amante de los quesos en la parte de tienda se te van a ir los ojos, el producto es de Negrini unos tipos que conocimos en Madrid Fusión, eso ya os da una idea de la calidad del asunto. La parte de la academia tiene cosas simpáticas, como los cursos-cena donde por 40€ te enseñan a preparar un plato y luego te lo sirven… pero lo que más nos interesa a nosotros es el restaurante y sobre todo, su menú del día por 12,90€.

accademiadelima

El menú de escuela cambia todos los días, aunque hay una parte que se mantiene constante, el primero. De primero tienes un buffet donde hubo momentos en los que me sentía como Alicia en el país de las maravillas, embutidos italianos (mortadela y bresaola), ensaladas de rucula con parmesano, mozzarella al pesto y lo mejor de todo, quesos y más quesos, unas rocas de parmesano con reducción de vinagre de módena que podían conseguir que perdieras el conocimiento.

De segundo hay un plato de pasta, no se puede elegir, y te lo preparan en el momento y a la vista en la planta baja. A nosotros nos tocó Pasta aglio olio peperoncio y bricola di pane. Lo que viene a ser una pasta al ajillo con miguitas de pan y conseguía ese milagro que la pasta sólo consigue en Italia, convertir el agua en vino y hacer de una receta megasimple algo delicioso. El plato era generoso y con el empacho de quesos de primero comes de sobra.

Aunque lo cobren a parte, el pan  (2€) es algo que no os podéis perder, viene en cesta y es una selección de todo lo que venden. Hay de todo, focaccia, grisines, pan con tomate, con queso, grandes pequeños, calientes, fríos, salados, dulces… un festival!

Cometimos el error de pedir postre, no porque tampoco estuviera incluído, sino porque el Rollito siciliano dejaba mucho que desear… es más, daba la sensación de que se conocía a los trabajadores de la casa por el nombre.

El local es bonito, sencillo y muy cerquita de Nuevos Ministerios, aunque escondido. Hay que buscarlo, encontrarlo es casi imposible, y adivinar que es un restaurante y que se come así de bien es aún más difícil todavía pero para eso estamos nosotros.  El servicio es despistado, hace cosas como preguntarte veinte veces si de verdad quieres hielo en el agua con gas o para que te traigan pan tienes que perseguirlos pero… anécdotas al margen, son italianos italianos.

La comida os saldrá por unos 15€ por cabeza, es más que en el Pastaio, por ejemplo, y además no tienes opción pero… es un sitio que realmente vale la pena, no toméis postre y la comida será de dos limas.

http://www.accademiadelgusto.es/

Calle Cristóbal Bordiú nº 55, 28003 – Madrid


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Madrid Fusión para novatos.

Llevamos una semana dando la matraca con Madrid Fusión, el twitter de @delimaalimon está que echa humo, Instagram baila al ritmo de #MFM14 y nuestro facebook se ha inundado de fotos mortalmente apetitosas. Quizá hayáis visto cortes en el telediario y noticias sorprendentes en los periódicos pero… Qué es Madrid Fusión? He aquí nuestra crónica cítrica.  

Madrid Fusión es un congreso internacional de gastronomía. Desde el año 2003 y durante tres días, Madrid se convierte en la capital mundial del universo culinario. Allí se reúnen los mejores cocineros, las mejores materias primas, las marcas más boyantes… Hay ponencias, talleres, presentaciones… vaya, lo que viene a ser un congreso pero del papeo.

MFM Delimaalimon

El ambiente es selecto y las entradas cuestan una pasta. Talleres al margen, una entrada de tres días puede superar los 250€ ahí es nada! Eso sí, los contenidos son espectaculares y todos los cocineros de los que has oído hablar y de los que todavía no, están allí aprendiendo, compartiendo, dando charlas o tomando gintonics con los congresistas. Desde Arzak a David Muñoz, pasando por Joan Roca (Sí, el del mejor restaurante del mundo) o los protagonistas de los gastro-reality de Master Chef, Top Chef, Mini Chef y chefichef, otro que  no podía faltar era el bueno de Echanove comiendo pinchos de dos en dos.

Como suele pasar, la tele cuenta lo más vistoso, este año la palma se la llevó Ángel León con sus platos luminiscentes a base de algas y bacterias “fosforitas” pero Madrid Fusión va mucho más allá. Una de las ponencias más interesantes fue la de Joan Roca, venía a hablar de guisos marineros “la raíz cuadrada del pescado” y lo consiguió, media hora que nos tuvo con la boca abierta viendo como poco menos que convertía el agua en vino. Cómo emulsionaba ortiguillas, reducía fumets de espinas a la mínima expresión o congelaba aliolis para poder recortar las formas más insospechadas. Ahí está la genialidad, partir de cosas simples y llegar a otras inexplicables.

Por el medio están los expositores con trufas que se subastan y alcanzan el precio de 5.000€ y que un ratito antes has podido tener en tu mano y oler, con jamones indescriptibles, quesos del mundo, caviar… y sí, prácticamente todo se puede probar… salvo que seas un canapero profesional no te vas a cebar, pero sí vas a probar, probablemente, la mejor materia prima del mundo.

Madrid Fusión en un lugar de encuentro, donde sin querer te zambulles en un ambiente donde de todo se aprende, donde la demostración, aparentemente, más tonta te abre una ventanita. Es cierto que se habla de liofilizados y de cocción en temperatura controlada, pero también de cómo adecentar una insufrible lata de berberechos con un poco de aceite, lima, cilantro y chile y convertirla en un ceviche.

Es un lugar donde se presentan productos nuevos, desde el papel de jamón que en textura se parecía a las ostias de la misa a las microplantas que con una hoja son capaces de evocarte mil sabores, entre ellos el queso y con una millonesima parte de sus calorías. La flor eléctrica merece mención a parte… la mezcla de chupar una pila, un puñado de sal y una bolsa de picapicas en un solo estambre, sólo apta para valientes.

Todo esto, también es Madrid Fusión, un lugar donde se demuestra que hasta la más alta cocina es humana, pone en común, trabaja, comparte trucos, aprende… gasta bromas, se ríe, repite fabada una y mil veces. Podríamos mentir, pero para los amantes de la gastronomía es el paraíso, uno nunca vuelve igual de ese lugar. Ahora sólo queda esperar al año que viene.