De Lima a Limón

Crítica – cítrica


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LUME DE CAROZO… un punto diferente en el Casco Vello (Vigo)

En De Lima a Limón seguimos con nuestra saga casi semanal de visitas al Casco Vello de Vigo. Esta vez aparecemos en el Lume de Carozo un lugar rehabilitado, con paredes de piedra y un techo tan alto que dio para poner unas escaleritas y crear un piso arriba.

La comida que ofrecen es una mezcla, entre tradicional de toda la vida (el raxo) y la cocina creativa de fusión, algo que, por suerte, va más allá de rociar el plato con reducción de vinagre de módena. Es un sitio perfecto para un picoteo en grupo, las raciones son abundantes, te da opción a probar muchas más cosas y la cuenta sale muy económica. Pero hoy probamos el menú.

El menú cuesta 9,50€, de lunes a jueves son dos primeros y dos segundos, los viernes es especial.. hacen un menú maridaje de cuatro platos con sus respectivos cuatro vinos donde la calidad de la comida baja un poco con respecto al resto de la semana pero no por ello deja de ser un plan perfecto para un viernes.

Juanjo, el dueño podría haber sido el protagonista de Shakespeare in love, es un tipo encantador, un pelín despistado pero de esos que pese a que el local lleva abierto poco tiempo tiene controlada a toda la clientela. Cuando te habla de los vinos se nota que le gusta.. y eso nos gusta. Por eso es mejor ponerse en la parte de abajo, aunque las mesas altas sean más incómodas. Por eso y porque a la parte de arriba es mejor ir sin prisa.

Este día había tosta de salmón ahumado, en pan bueno y rica, pero una tosta al fin y al cabo y revuelto de raxo, muy sabroso pero un pelín frío. Y de segundo, alitas de pollo con patatas, sabrosas, picantitas pero faltaba al menos una en el plato para ser una ración y solomillo Mr. Corn con ensalada y salsa de curry, que tenía un punto diferente y estaba muy muy rico.

De postre había una tarta de chocolate blanco con frutos rojos y fresas (tres) con chocolate. Las tartas del menú siempre son caseras y sorprendentes.. no siempre están deliciosas, pero hay que reconocerles el mérito de probar miles de recetas.

No les perdonaré nunca que sacaran de la carta los tacos de ternera deshebrada, eran sin duda lo más cítrico y mejor que tenían. Es cierto que creo que han bajado un poquito la calidad, pero aún con todo sigue siendo uno de mis sitios favoritos. Una apuesta que se merece la lima y media.

LUME DE CAROZO: Joaquín Yañez, 5 Vigo

http://www.lumedecarozo.com/


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A CURUXA… o cómo sentirse como en casa (Vigo)

Elegí esta taberna para hacer mi presentación inaugural en este blog por sus originales propuestas culinarias, la buena relación calidad-precio de su carta, su trato cordial hacia el cliente pero sobre todo, por su innata facilidad de hacerme sentir como en mi propia casa.

Lo podéis encontrar en Cesteiros nº 7, una de las calles más emblemáticas del Casco Vello de Vigo. El nombre de este callejón, rinde homenaje a los artesanos que en la década de los 40 se establecieron allí para abastecer de cestas, cestones y cestillos a todos los vendedores y pescantinas que rondaban el barrio vendiendo sus productos. Ellos eran quienes elaboraban las famosas patelas ( unas cestas amplias, planas, con forma cuadrada y con la base protegida con hojas de repollo para trasladar y, normalmente exponer, el pescado menudo: xoubiñas, chinchos, cariocas…)

A Taverna da Curuxa es un local tranquilo, con paredes de piedra vista, céntimos en sus juntas y una decoración muy sencilla. Cuando llegué, sutilmente, se escuchaba jazz. Por el mobiliario que tienen, en concreto las sillas, te da la sensación de estar en un tablao andaluz en lugar de una tasca gallega pero a fin de cuentas, eso, tan sólo es una impresión.

Su carta es pequeña pero variada. Incluyen originales ensaladas, arroces perfectos, carnes, pescados y buenos postres. También te ofrecen, por si quieres ir abriendo boca, una pequeña lista con sus petiscos (aperitivos).
Después de sopesar todos los platos (os puedo asegurar que fue una tarea un poco peliaguda) y dejarme aconsejar por Noelia, que es encantadora, en lo relativo a la cantidad que sirven, mis elegidos fueron:

 

De entrante: croquetas de portobello, (champiñón portobello) con chips de yuca (4 €)
con una bechamel suave, melosa y sabrosa que contrastaba a la perfección con el ligero y crujiente del rebozado. Las chips de yuca que las acompañan son un acierto. Cortadas con mandolina, son finas como el papel de liar así que ya os podéis imaginar cómo resonarían en el interior de vuestra boca.

De primero: abanico con patatas (5 €): El abanico es la envoltura externa de las costillas del cerdo. Es una carne muy grasa por lo que al hacerla tanto a la plancha como en barbacoa queda impresionante. Y si encima es de cerdo ibérico ya os podéis imaginar el resultado. El que yo comí no era de ibérico pero habían acertado en su preparación. ¿Quién no se rinde ante una carne hecha en su punto, jugosa y tierna por dentro, churruscadita por fuera y con un ligero toque de tabasco verde, acompañada con patatas frescas (las llamo así porque las otras son congeladas) y verduras a la plancha? Que yo sepa, nadie.

Y por último, el postre: bizcocho con salsa de mango y nísperos caramelizados (3,50 €). No, no penséis que le pasa algo a la foto, el bizcocho es así, verde, porque está hecho con calabacín. Tiene una textura compacta y densa, es un placer comprobar lo suave que es. La salsa de mango servida fría es un contraste que sorprende tanto si la acompañas con el bizcocho como con los nísperos. Es un postre muy goloso, quedáis advertidos…

De bebida me tomé una caña (1,80 €) y al café, que disfruté mientras leía el periódico, tuvieron la gentileza de invitarme. Pagué por este pequeño gran homenaje 14,30 € . Teniendo en cuenta que su comida está muy rica, que sirven rápido y que te tratan fenomenal, me parece un precio muy razonable. Por eso les doy lima y media.


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LOBO DO MAR… del mercado a la mesa (Vigo)

El Casco Vello de Vigo ha vivido momentos complicados, la mala vida de los 80 pegó fuerte y durante algún tiempo sus calles parecían el escenario de la serie “The Walking Dead”, sin embargo, después de años, de mucho trabajo y de muchas rehabilitaciones, el barrio ha vuelto a ganar vida y encanto. Hoy nos perdemos en una de sus calles de piedra empicadas y buscamos un clásico, O lobo de mar.

En su momento, esta taberna, atrajo a lo mejor de cada casa con la excusa de tomar unha cunca de viño do país acompañada del mejor pescado fresco. A día de hoy las cosas han cambiado, cuando abres la puerta ya no aparece aquel antro de piedra con bustos de marineros colgados por las paredes sino una sala pequeñita rehabilitada, recién pintada y decorada con algunas de las piezas que el encargado de obrar el milagro indultó.

La carta cambia todos los días en función de lo que haya en el mercado, sirven raciones y medias raciones y los precios varían entre 4,50€ y 7,50€. Vista la diferencia de precio (poco más de un euro) y lo buenísimo que está todo, os recomendaría que pidierais raciones enteras.

Después de mucho pensarlo y de descartar la carne por motivos obvios decidimos compartir dos raciones: Una castañeta guisada y unos chipirones. De guarnición siempre puedes elegir entre patata cocida, frita o arroz… los guisos siempre me tiran del cachelo y los chipirones del arroz así que no hubo que pensar mucho.

La castañeta, palometa, zapatera o japuta bien guisada es una locura… o en fideuá… o a la plancha con ajo y perejil… o rebozada… la verdad es que este pez con cara de enfadado es de lo más versátil. El guiso que nos pusieron era simple, cebolla, pimiento verde y poco más pero estaba super sabroso. El pan mojado en aquella salsa era puro vicio.

Los chipirones no se quedaban atrás, salteados con cebolla, ajo y pimiento verde muy rustido y contrastando con el arroz blanco. Ricos, ricos, ricos.

De postre nos ofrecieron Requesón das Neves con miel, se nos cerraron los oídos y ya no supimos escuchar más… este requesón es algo especial, no se parece en nada a cualquier subproducto que compréis en un supermercado. Es de fabricación artesanal, se venden en unas bolitas y se sirve tal cual, con un poco de miel y si se está inspirado con un par de nueces. Pero es que no necesita más. Tiene un punto agrio, ácido y muchísimo sabor.

La cuenta nos salió a 11 euros por persona precio de menú con elección a la carta… productos fresquísimos y de la tierra, una perfecta comida casera y sin florituras, un local acogedor que todavía destila cierta solera y que ha sabido resistir y adaptarse a los tiempos sin traicionar a sus orígenes se gana, por primera vez en este blog, dos limas y media.

LOBO DO MAR: Rúa Anguía, 2, Vigo


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BETA… Con b de bonito y barato (Vigo)

Hoy en De Lima a Limón visitamos el Beta, un nuevo restaurante que han abierto en la Plaza de Compostela de Vigo, muy cerquita del Suppo . Un sitio con una carta amplia y la posibilidad de por 12 euros convertir los dos platos de la carta que prefieras en menú (junto con postre y bebida).

La primera característica de este sitio, y no ni es poco ni demasiado frecuente, es que es barato… Sí, no es económico… Ni razonable… Es directamente, barato. Tan barato como que puedes comerte un plato de pollo Kara Age por 2,50€. Eso explica, 1. Que esté siempre a tope y 2. Que la edad media de los clientes sea muy baja.

El lugar es moderno, decorado en tonos lilas y blancos…bonito y hortera a partes iguales. Bastante grande y perfecto para organizar saraos de picoteo con muy bajo presupuesto…

Nosotros pedimos unas minihamburguesas con reducción de Pedro Ximénez y espuma de mostaza en las que demostraron algo muy bueno… Que aunque la carta ponían que la ración eran tres vieron que éramos cuatro y sumaron una más… Y algo malo que se repitió en todos los platos, las aspiraciones de la carta… Allí no se notaba reducción alguna y la espuma era un brochazo de mostaza normal y corriente. Lo cual, no es imprescindible ni mucho menos, es más, estaban ricas… Pero te deja con unas expectativas insatisfechas.

De ahí al huevo de corral sobre carbonara de san Simón, jamón ibérico y picatostes… (un huevo que nadaba en nata a la pimienta). Una de pollo frito Kare Age, en una versión occidentalizada del plato japonés pero decente y una ensalada de bacalao ahumado algo regulera.

El variado especial merece, como su propio nombre indica, una mención especial, un horror y encima era de lo más caro de la carta, 15 € por unas tostas en pan malo (pecado mortal estando en Galicia) y dos croquetas inmundas a las que se les pelaba el empanado como si se hubieran pasado con el sol en las Cíes.

Los postres son decentes… Excepto el semifrío de queso que sabía más a nata montada que a ninguna otra cosa. Habiendo bebido vino la cuenta salió en unos 16€ por cabeza.

La conclusión que saco de este sitio es mixta, no me ha encantado y probablemente no vuelva, prohibiría ese variado especial y agradecería que olvidasen el gran daño que ha hecho la alta cocina y simplificasen los nombres… Pero, un lugar en el que bien elegidos los platos puedes cenar por 8 euros comiendo bien y sano, en el centro de la ciudad y para todos los públicos…por muchos limones que tenga la tentación de darle, objetivamente, se merece una lima.

http://www.restaurantebetavigo.com/

BETA: Plaza de Compostela, 13 Vigo


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LA IMPERIAL.. un vermouth de menú (Vigo)

Hace unas semanas hablábamos del Cata e Come un vermouth para luego no comer, hoy cambiamos de barrio pero mantenemos la esencia, La imperial es otro de esos lugares que nunca debes visitar si has quedado a comer en casa de tu/su madre.

Se trata de un pequeño local, a modo de tapería, decorado en formato clásico pero con gusto que se esconde detrás de la calle Pizarro, muy cerquita del Casa Pepe famoso por su cocido y del que algún día hablaremos.

Tienen un menú del día por 9,90€ que suele ser apetecible y hace unos años tenían una camarera que cortaba unos trozos de tartas caseras tan grandes y tan buenos que el menú valía la pena aunque sólo fuera por aquel postre. Sin embargo, lo mejor que puedes hacer en ese local es tomar el aperitivo, sales igual de comido y por muy poco dinero.

Quizá penséis que lo de igual es una exageración, pero considerando que las tapas que te ponen son pequeñas raciones de los platos del menú… Empieza a no ser tanto. Y si os cuento que la última vez que estuvimos por una Estrella (1,90€) nos pusieron, dos jureles fritos, un trozo de empanada de cuatro dedos de ancho, una minihamburguesa, dos trozos de tortilla y unas cuantas aceitunas y cacahuetes igual ya termináis de creerme. Y no os digo nada si os tomáis dos cañas.

Lo mejor de este local es precisamente eso, que la tapa pueda ser una fideuá, un guiso de carne o unos pescaditos y es que, aunque a veces parezca mentira, no solo de hidratos y grasilla vive el hombre.

Quizá no sea la mejor comida del mundo pero, por lo majos que son en el local, el cariño que le ponen a los pinchos que te dan, la apuesta por la tapa de verdad y su buen precio se merecen una lima y media.


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EL SUPPO… y el no sé (Vigo)

Pese a que en Galicia nos gusta la “fartura”, esto es… raciones inmensas, de lo que sea, pero inmensas, cada vez aparecen más locales de comida elaborada y con un punto de fusión. Es el caso del Suppo, un local blanco, moderno, con un fantástico reservado y una espectacular terraza veraniega en la Alameda .

Lo primero que debo decir es que yo con este sitio no tengo suerte, eso significa dos cosas, la primera, y buena, es que hay platos ricos y siempre termino obligada a meter el tenedor en el plato de los demás… Y la segunda, y mala, es que hay platos que realmente consiguen que te plantees no volver nunca más (los que yo elijo). Aunque por alguna razón, siempre vuelvo.

Esta vez pedimos para picar una Ensalada Cebreiro, unos espárragos y unos langostinos con masa brie y mayonesa de cítricos… De segundo hubo quien se inclinó por el rodaballo al horno, por un lomo de vaca y yo caí en la tentación de pedir atún rojo… Todo ello acompañado de una botella de Ribeiro.

La ensalada esta muy rica, el toque del requesón y las almendras era perfecto y, aunque digan aquello de “estás más pasado de moda que la reducción del vinagre de Módena” yo confieso que a mi me sigue gustando. Los espárragos eran de cine, nos los recomendaron y tenían sus buenos motivos, gorditos, jugosos, fantásticos… Y los langostinos, la verdad es que aspiraban a más (y a menos tiempo en la freidora, sobre todo la pobre y mustia albahaca) eran una masa seca y aceitosa a partes iguales.

Los del rodaballo triunfaron, hay que pedirlo para un mínimo de dos personas y el punto lo tienen cogido, aunque en honor a la verdad, también hay que decir que el bichito encoge desde que te lo enseñan en la bandeja hasta que te lo sirven en el plato. El lomo era una carne sabrosa pero lo perdía lo fibroso que era más que comerlo había que rumiarlo cual vaca. Y por último, mi atún… Decir que venía frío es poco, venía congelado y aunque fueron súper amables y pidieron perdón mil docenas de veces… En la segunda vuelta volvió seco como la mojama y eso es un pecado mortal!

Todo esto, con una mousse de mango sabrosa y una copa de cheesecake bastante mejorable algo mas de 35 euros por cabeza… a precio de ocasión especial.

Hay a quien le encanta, yo le reconozco su mérito, la buena pinta de su carta, su buena ubicación y servicio … pero por mucho que lo pienso, yo no sé darle más de una lima y medio limón.

Plaza de Compostela, 29. Vigo

http://www.suppobar.com


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ALBATROS… Un menú con las mejores vistas de Vigo

Hace unos años el piso de arriba de la Estación Marítima de Vigo se convirtió en un “lounge bar“. Tenía unas vistas tan buenas que conseguía que olvidases todo lo demás y acabases volviendo, pero a aquello le faltaba algo para poder sobrevivir… años después y, concretamente, a primeros de abril llegó a nuestros oídos limoneros que Mauro Durán se había sumado al proyecto y entre eso, y que tienen menú del día, fue razón más que suficiente para darles otra oportunidad.

Gaviota

El menú del día cuesta 15,50€ lo cual, lo limita para el día a día, pero puede ser una muy buena opción para un día especial donde no tengas mucha prisa.

Los primeros nos dejaron un poco fríos, y nunca mejor dicho, hoy había pote marinero de alubiasun potajillo con bastantes mejillones, alubias suaves y hermosas pero con un punto salado y a laurel de más, además vino frío y no es plato de gusto tener que pedir que te lo recalienten. Además probamos la tosta de huevo con cebolla caramelizada que era eso… un trozo de pan, con cebolla castellana pochada, un huevo y cuatro finas lonchas de lomo embuchado.

Los segundos, sin embargo, nos gustaron muchísimo, había pluma ibérica con patata asada y salsa criolla, con una carne buena hecha al punto y en una ración abundante y taco de atún con Soja y ajoblanco. riquísimo, un taco de atún marinado enorme, sobre una berenjena suave como la mantequilla, la patata asada y el ajoblanco en formato espeso que le daba un punto increíble sin necesidad de estar repitiendo tres horas más tarde.

De postre había Brownie de chocolate rico y Daikiri de frutas exóticas que no debían estar en temporada porque recordaban más a un potito de pera que al mar Caribe… otro punto positivo es que el café estaba incluído.

En resumen, una comida muy bien presentada, con una carta trabajada donde todo lo que ves pasar tiene muy buena pinta, unos segundos abundantes pero no empachosos y un lugar inigualable se merecen ampliamente la lima y media, sin embargo, se nota que están arrancando en esta nueva temporada, a algún plato le falta temperatura, tardan algo más de lo que debieran en servir y los primeros… todavía parece que hay que pulirlos así que se llevan medio limón provisional. En unos meses volveremos y estoy segura de que no sólo se quitarán ese medio limón sino que llegarán a las dos limas.

ALBATROSMuelle de Transatlánticos S/N, “Estación Marítima”

http://albatros-vigo.com/


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FOLLAS NOVAS… De la literatura a la cocina (Vigo)

En 1880 se publicó un poemario de Rosalía de Castro cuyo título era Follas Novas, más de 100 años después y, en la calle de Vigo que lleva su nombre, De Lima a Limón se acerca a un pequeño restaurante conocido por sus brochetas.

Pedimos pulpo a la brasa que, aunque menos típico que el pulpo a feira y quizá precisamente por menos explotado, cada día me gusta más. He de confesar que es el más rico que he probado hasta ahora y no es fácil porque… Con esta receta puede encontrar todas las combinaciones posibles… Desde el pulpo que nada en aceite, a que de tanto ajo que lleva se convierte en un remedio contra los vampiros… O que lleva tanto limón que consigue el milagro de que se te caigan los dientes.

Además de los rabitos, probamos los famosos saquitos de solomillo con setas, puerro y bechamel y …premio para el Follas Novas! Cuando todos esperábamos la clásica fritanga de masa filo… Aparecieron unos sacos de tamaño serio hechos con filloas gallegas y atados con un hilo de puerro, muy potentes pero que estaban buenísimos.

Y por último, la especialidad de la casa, brochetas… Las había de carne y de pescado, yo elegí una de rape y langostinos que con sus verduritas a la plancha costaba 14€. En su punto y abundante, más que suficiente como plato único y perfecto para quienes estén a dieta.

Como detalle curioso y que contrastaba con lo mono que es el local era la primera página de la carta… Donde un arsenal de post-its de colores te indicaban las sugerencias del día, supongo que era su pequeño homenaje a las .. Follas novas.

En resumen, un sitio agradable, carta reducida pero lograda y un personal atento por algo más de 20 euros por persona. Un lugar perfecto para quedar bien con un compromiso que se lleva dos limas.

Calle de Serafín Avendaño, 10  (Cerca del Puerto Marítimo, Rua Areal y Avenída Rosalía de Castro)

http://follasnovas.atagalicia.com/


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CATA E COME… Un vermouth para luego no comer (Vigo)

Con la crisis el vermouth esta super de moda, un plan barato para salir de casa un domingo, perfecto para aprovechar los primeros rayos de sol de este año bíblico (por aquello del diluvio, Noe y los animalitos) y De Lima a Limón no podía quedarse al margen… Por eso, aquí esta nuestra primera crítica de Sesión Vermouth.

En este caso estamos en el vigués barrio de Bouzas, una villa marinera llena de personalidad y perfecta para un domingueo limonero. Otro día hablaremos de un variado de locales pero hoy nos paramos en uno en especial: el Cata e come… Que puede venir a ser una versión de come e cala (calla en gallego)

Es difícil ver vacío este local y en general, Vicente suele tener algo de razón, el secreto está en los pinchos que te ponen con la bebida… Abundantes, sabrosos y, lo menos típico en la zona, a elegir!

Abraham, el chico que lo lleva es un terremoto, conoce a medio barrio, es atento, simpático y nunca escatima una tapa… Más bien lo contrario, se pasea por las mesas ofreciendo otra ronda. Qué queréis que os diga… A mí me gusta que me hagan sentir como en casa.

En esta ocasión tenían de pincho un huevo frito (de gallinas que deben desayunar colorante) con patatas de verdad, frititas en el momento, crujientes…. Un milagro. Arroz con bacalao, al que sorprendentemente se le veía el bacalao y callos con garbanzos… Con más garbanzos que callos pero en su punto perfecto de sabor.

Otras veces ha habido cocido o lacón con grelos (que efectivamente, ademas de su tamaño maxi, también se puede comer en tamaño pequeño)… O un cuarto de tortilla.

El Cata es uno de esos lugares donde la Cocacola, de 33cl, vale exactamente igual que en otros sitios… Pero te la saben vender y por eso, en vez de una te tomas dos. Por ello, se merecen una lima y media en su categoría… Y una recomendación, no vayáis antes de ir a comer a casa de mamá.. Porque sales sin hambre y eso ellas, no lo perdonan.

CATA


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O lagharto pintado. Del folk a los fogones (Vigo)

Uno de los lugares objetivo De Lima a Limón son los sitios nuevos… esos lugares que rezuman ilusión y que incluso todavía conservan un poquito de olor a pintura. O lagharto pintado abrió sus puertas a finales de 2012, sus dueños, cinco profesores de música tradicional de la Escuela de Artes y Oficios de Vigo quiseron crear un local que combinase la música con unas buenas tapas a precios económicos y De Lima a Limón ha asomado la cabeza por allí para comprobarlo.

A juzgar por lo lleno que está siempre parece que la iniciativa les ha salido bien, quizá parte de su éxito venga de que ellos son los primeros que comen en su local. Allí estaba el propio Anxo Pintos (alma mater de Berrogüeto) en medio de una animada comida.

De lunes a viernes tienen menú a 9,50€, con bebida, postre, café y opción vegetariana. Cuestión de agradecer ya que el menú consta de 1 primero y 1 segundo y, aún no siendo vegetariano la opción puede abrirte nuevos horizontes… Este miércoles hubo caldito gallego de primero y cocido de segundo, una apuesta contundente que conjuntaba a la perfección con el día lluvioso que estaba y,aunque, nos dejamos llevar por el colesterol el caldo verde y el cous-cous con garbanzos tampoco tenían mala pinta.

El caldito, además de entrar de maravilla, estaba rico rico y tenía un toque a comino que le daba una gracia. Por su parte la fuente de cocido para dos que nos pusieron llamaba la atención… pero más nos llamó la atención cuando los camareros se ofrecieron a traernos más si aquello no era suficiente.

El cocido era supercompleto, tenía todo un arsenal de cerdo salado (oreja, rabo, costilla), cerdo curado (lacón y panceta), cerdo tratado (chorizo), ternera, gallina y, por supuesto, repollo y garbanzos de verdad (nada de bote, dicho sea con el debido respeto a FalsariusChef). Es cierto que cuando terminamos de dar buena cuenta de la fuente parecía que nos había tocado el osario del cocido, pero también es verdad que si queríamos más ya se habían ofrecido a traernos no había nada que objetar.

De postre nos tomamos una tarta de queso y nueces, que aunque bien hecha me resultaba un tanto empalagosa y, en un intento de reconciliarnos con nuestra conciencia y la báscula un par de kiwis.

En definitiva, unos camareros encantadores, un buen menú a un precio muy razonable, un sitio agradable y con contenido cultural bien se merece una lima y media.

O Lagharto Pintado. Rosalía de Castro, 8. Vigo